En el cuidado de personas mayores, atravesamos una etapa crítica. Las entidades reclaman más financiación, ratios adecuados y profesionales suficientes, especialmente gerocultores. Pero mientras exigimos lo que es justo, debemos reconocer algo esencial: el avance del sector también depende de nosotros, los profesionales.
No se trata de negar las carencias estructurales. Se trata de asumir que, aunque no todo está en nuestras manos, mucho sí lo está.
🔹 Posicionamiento profesional
Cada gesto, cada palabra, cada decisión construye o erosiona la dignidad de nuestra profesión. Defender nuestro rol con argumentos sólidos, actuar con ética y rigor, implicarnos en la mejora continua… todo eso eleva el sector desde dentro.
🔹 Pensamiento crítico constructivo
La queja sin propuesta desgasta. El pensamiento crítico, en cambio, transforma. Analizar con objetividad, proponer alternativas, participar en espacios de mejora… eso sí genera impacto.
🔹 Corresponsabilidad
No podemos cambiarlo todo, pero sí podemos influir. Formarnos, cuidar nuestro bienestar, trabajar en equipo, ser embajadores del buen trato… nuestra actitud influye en el rumbo del sector.
🔹 Actitud
La actitud no sustituye a la formación ni a las condiciones laborales, pero las potencia. Ser proactivos, reflexivos y orientados a la mejora marca la diferencia en el día a día.
🔹 Dejar de derivar la responsabilidad
Cuando atribuimos todos los problemas a “los de arriba”, perdemos poder. Pero cuando asumimos nuestra parte, recuperamos agencia. Podemos innovar, liderar, inspirar. El cambio empieza en cada profesional.
📌 Reivindicar es necesario. Pero también lo es liderar desde dentro. Porque avanzar no es solo cuestión de recursos: es cuestión de actitud, posicionamiento y compromiso profesional.
No se trata de negar las carencias estructurales. Se trata de asumir que, aunque no todo está en nuestras manos, mucho sí lo está.
🔹 Posicionamiento profesional
Cada gesto, cada palabra, cada decisión construye o erosiona la dignidad de nuestra profesión. Defender nuestro rol con argumentos sólidos, actuar con ética y rigor, implicarnos en la mejora continua… todo eso eleva el sector desde dentro.
🔹 Pensamiento crítico constructivo
La queja sin propuesta desgasta. El pensamiento crítico, en cambio, transforma. Analizar con objetividad, proponer alternativas, participar en espacios de mejora… eso sí genera impacto.
🔹 Corresponsabilidad
No podemos cambiarlo todo, pero sí podemos influir. Formarnos, cuidar nuestro bienestar, trabajar en equipo, ser embajadores del buen trato… nuestra actitud influye en el rumbo del sector.
🔹 Actitud
La actitud no sustituye a la formación ni a las condiciones laborales, pero las potencia. Ser proactivos, reflexivos y orientados a la mejora marca la diferencia en el día a día.
🔹 Dejar de derivar la responsabilidad
Cuando atribuimos todos los problemas a “los de arriba”, perdemos poder. Pero cuando asumimos nuestra parte, recuperamos agencia. Podemos innovar, liderar, inspirar. El cambio empieza en cada profesional.
📌 Reivindicar es necesario. Pero también lo es liderar desde dentro. Porque avanzar no es solo cuestión de recursos: es cuestión de actitud, posicionamiento y compromiso profesional.
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