A pesar del envejecimiento acelerado de la población y del aumento de la dependencia, el sector de cuidados sigue sin evolucionar al ritmo que exige la realidad. Y lo más preocupante: la sociedad sigue buscando “una cuidadora” —no profesional, sin contrato, sin formación— como solución estándar.
🔍 ¿Por qué ocurre esto?
- Por precariedad estructural. El sistema público no cubre la demanda, y muchas familias no pueden pagar servicios profesionales.
- Por cultura asistencial heredada. Se asume que cuidar es “natural”, “femenino” y “doméstico”, no una profesión.
- Por informalidad normalizada. Más de 6 millones de personas cuidan sin cobrar en España.
- Por falta de visibilidad del sector. No hay campañas que dignifiquen el rol profesional ni que informen sobre derechos, riesgos y alternativas.
- Por miedo a institucionalizar. Se teme que profesionalizar implique frialdad, cuando en realidad permite calidad, seguridad y dignidad.
⚠️ Consecuencias:
- Cuidados inseguros, sin formación ni respaldo legal.
- Mujeres atrapadas en roles invisibles, sin cotización ni reconocimiento.
- Personas mayores atendidas sin garantías, sin seguimiento, sin prevención.
- Un sector que no despega porque no se le reconoce como tal.
💡 ¿Qué soluciones necesitamos?
- Campañas públicas que dignifiquen el cuidado profesional.
- Inversión en servicios domiciliarios y comunitarios accesibles.
- Formación gratuita y certificada para cuidadoras informales.
- Reconocimiento legal y laboral del rol cuidador.
- Cambio cultural: cuidar no es improvisar, es especializar.
👉 No basta con buscar “una señora que cuide”. Necesitamos un sistema que cuide.
🔍 ¿Por qué ocurre esto?
- Por precariedad estructural. El sistema público no cubre la demanda, y muchas familias no pueden pagar servicios profesionales.
- Por cultura asistencial heredada. Se asume que cuidar es “natural”, “femenino” y “doméstico”, no una profesión.
- Por informalidad normalizada. Más de 6 millones de personas cuidan sin cobrar en España.
- Por falta de visibilidad del sector. No hay campañas que dignifiquen el rol profesional ni que informen sobre derechos, riesgos y alternativas.
- Por miedo a institucionalizar. Se teme que profesionalizar implique frialdad, cuando en realidad permite calidad, seguridad y dignidad.
⚠️ Consecuencias:
- Cuidados inseguros, sin formación ni respaldo legal.
- Mujeres atrapadas en roles invisibles, sin cotización ni reconocimiento.
- Personas mayores atendidas sin garantías, sin seguimiento, sin prevención.
- Un sector que no despega porque no se le reconoce como tal.
💡 ¿Qué soluciones necesitamos?
- Campañas públicas que dignifiquen el cuidado profesional.
- Inversión en servicios domiciliarios y comunitarios accesibles.
- Formación gratuita y certificada para cuidadoras informales.
- Reconocimiento legal y laboral del rol cuidador.
- Cambio cultural: cuidar no es improvisar, es especializar.
👉 No basta con buscar “una señora que cuide”. Necesitamos un sistema que cuide.
No hay comentarios:
Publicar un comentario