Cronica de elabueloinfiltrado Cuando el cambio se queda en “agua de borrajas”


Uno de los mayores desgastes profesionales aparece cuando intentas impulsar mejoras… y nada se mueve. O se mueve tan despacio que sabes que no llegará a tiempo. En el sector de Atención y Cuidados a Personas Mayores esto es especialmente evidente.

Llevamos años escuchando las mismas quejas, los mismos diagnósticos, los mismos compromisos. Y, sin embargo, lo único que ha cambiado de forma significativa es el modelo de gestión de los grandes grupos, cada vez más orientado al valor inmobiliario que al valor social. El modelo de atención, el que realmente afecta a la calidad de vida de las personas, sigue atrapado en problemas estructurales que todos conocemos.

Porque no se trata solo de salarios (que también). Se trata de un modelo laboral que ya no encaja con la realidad del cuidado, ni con las necesidades de los profesionales, ni con las expectativas de las familias, ni con la dignidad que merecen las personas mayores.

Seguimos pidiendo vocación cuando deberíamos estar ofreciendo condiciones. Seguimos hablando de “humanización” mientras mantenemos estructuras que deshumanizan. Seguimos reclamando innovación sin revisar los cimientos.

Y así, cada propuesta, cada informe, cada reunión, corre el riesgo de convertirse en eso que en España llamamos “agua de borrajas”.

Pero no todo está perdido. El sector tiene talento, conocimiento y voluntad. Lo que falta es coraje organizativo: para revisar modelos, para redistribuir prioridades, para poner el cuidado —de verdad— en el centro.

No necesitamos discursos inspiradores. Necesitamos decisiones valientes.

El cambio no llegará solo. Y desde luego, no llegará si seguimos haciendo lo mismo.

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