Crónica de elaburloinfiltrado Cuando el sector dice “dale otra apretadita

”El Abuelo leyó el artículo de Josep de Martí Vallés y se quedó quieto, con esa mezcla de lucidez y cansancio que solo aparece cuando alguien te dice una verdad incómoda.

Josep hablaba de proyectos, de nuevas residencias, de inversiones que se anuncian como si fueran la llegada de una nueva era. Y sin embargo, el Abuelo murmuró: “Esto me suena… a que seguimos exprimiendo la misma aceituna.”

Porque sí, hay planos, renders, inauguraciones y discursos. Pero el sector (ese sector que todos conocemos desde dentro) no se transforma. Y no se transforma porque no interesa que se transforme.

La arquitectura cambia, el mármol brilla, las habitaciones se amplían… pero el modelo permanece intacto, protegido como si fuera una reliquia. Un modelo que funciona para algunos, pero no para quienes viven y trabajan dentro.

Josep, sin pretenderlo, le encendió la chispa al Abuelo. Le recordó que en este sector existe un dicho no escrito:

“Dale otra apretadita.”

Apretar el presupuesto.
Apretar las ratios.
Apretar los tiempos.
Apretar a los profesionales.
Apretar la narrativa para que parezca innovación lo que solo es cosmética.
Y claro, cuando exprimes una aceituna más allá de lo razonable, ya no sale aceite: sale humo. Y ese humo es el que confunde a la sociedad, que cree que estamos avanzando porque ve edificios nuevos, cuando en realidad seguimos atrapados en la misma lógica de siempre.

El Abuelo (que ya ha visto demasiadas cosas como para dejarse impresionar por un proyecto arquitectónico insiste en que la verdadera transformación no está en levantar residencias, sino en levantar modelos de vida. En cambiar la relación entre profesionales y residentes, en reconocer la agencia de las personas mayores, en dignificar el trabajo de quienes sostienen el día a día, en dejar de tratar la vejez como un problema logístico.

Lo que Josep describe en su artículo es valioso porque revela algo esencial: hay movimiento, sí, pero no necesariamente cambio.

Y el sector necesita cambio, no movimiento. Movimiento sin cambio es solo ruido.
Por eso el Abuelo escribe este artículo: para recordar que la innovación no se mide en metros cuadrados, sino en decisiones valientes. Y que mientras sigamos diciendo “dale otra apretadita”, seguiremos exprimiendo un modelo agotado que ya no da más de sí.

La pregunta no es cuántas residencias nuevas se construirán.


La pregunta es: ¿cuándo dejaremos de apretar y empezaremos a transformar?

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